El mundo va cada día más aceleradamente hacia una economía del conocimiento. Y la cara del actor que anda mangueando cosas “a riesgo” es genial. Felicitaciones a los del casting para encontrar el gesto y actitud. Pero en el mundo de las personas reales, esto que van a ver sucede más de lo que uno supone. Especialmente en el ámbito de las industrias creativas y del conocimiento. A nuestro juicio, es un problema cultural que hay que erradicar de las prácticas profesionales, porque, como vimos, el conocimiento y el talento son los que descomoditizan cualquier producto. Entonces van tres preguntas para colegas y clientes de todas las industrias creativas:

  1. ¿Está bien trabajar a riesgo?
  2. Y si esto sucede, ¿quiénes son los responsables de dejar que suceda?
  3. Y si los encontramos, ¿cómo podemos evitar que siga sucediendo?

Que disfruten.